Dejando rastro

No recuerdo cuando apareció la psoriasis en mi cuero cabelludo porque al inició la confundí con caspa. Me empecé a dar cuenta cuando inició detrás de las orejas, en parte de la frente y en la nuca ya que no era común la caspa en ese lugar, esto fue confirmado por mi doctor.

Este tipo de psoriasis en mi caso se manifiestan grandes lesiones en casi el 80% de la cabeza. Al tener abundante pelo y muy ondulado, es fácil esconderlo y a simple vista no se ve.

Lo que no puedo esconder es el acto de rascarme día y noche la cabeza, esto es más frecuente cada vez que estoy nerviosa o preocupada. El rascarme de manera excesiva produce que las escamas salgan con mucha facilidad por lo que parece caspa sobre mis hombros. Otra consecuencia es que al rascarme con las uñas, me hago muchas heridas que empiezan a arder, entonces se mezcla la picazón con el ardor siendo una molestia mucho más grande.

Dejo rastros siempre donde duermo, mi almohada termina llena de escamas blancas.

Vivo siempre con escozor en la cabeza, no hay día que no lo tenga por lo que me cuesta mucho dormir bien.

He probado de todo para aliviarlo, champús medicados, lociones que contienen corticoides y cuando me las aplico producen mucho ardor (intento usar lo mínimo de corticoides), cremas, pomadas, remedios caseros, etc… sin embargo aún no logro controlarla.

Creo que este tipo de psoriasis es el que me causa más molestias, no sólo por los efectos físicos que produce, sino también por los psicológicos, ya que para mí es un poco vergonzosa.

Algunas veces en peluquerías debes aceptar miradas raras o preguntas incómodas, pero en la actualidad, esto cada vez me afecta menos.

Cuando empezaba mi relación con mi esposo Fito y él intentaba acariciar mi cabeza como un gesto de cariño, mi primera reacción era rechazarlo, me cambiaba de lugar o simplemente le quitaba la mano para que no me tocara la cabeza y sintiera esas grandes placas tipo costras que tenía, o que mientras me acariciaba, vayan desprendiéndose las escamas y cayendo en todo lugar. En ese momento él no entendía mi rechazo, pero cuando hubo más confianza lo comprendió. Tal vez a algunos les parezca una tontería, pero a mí me molestaba mucho ese tipo de situaciones incómodas y sin querer te llegan a afectar más de lo que piensas.

Según la información de Acción Psoriasis (www.accionpsoriasis.org), la psoriasis en el cuero cabelludo es muy frecuente. Este tipo de psoriasis por sí sola no produce la caída del cabello ni alopecia (disminución de la densidad del pelo). Sin embargo, cuando las escamas son muy gruesas, atrapan el pelo, que se puede arrancar al intentar desprenderlas. También se puede dañar temporalmente cuando se usan cremas o lociones con ácido salicílico para ablandar las escamas. De todas formas, si el pelo se daña o se cae, cuando la psoriasis esté controlada, se recuperará espontáneamente la cantidad perdida. Este tipo de psoriasis puede confundirse con la dermatitis seborreica.
¿Cuál es el mejor tratamiento? Pues aún intento descubrirlo. Si es que alguien conoce alguno efectivo por favor no duden en compartirlo para consultarlo con un especialista. Lo que sí puedo recomendar es evitar usar champús con mucho detergente y la secadora con aire muy caliente.

¡Olvidaba colocar otro dato muy! Es muy importante el apoyo de la familia, saber que alguien te comprende y es tu soporte para afrontar la enfermedad. En mi caso me está apoyando mi esposo, quien me ayuda a ver si tengo nuevas lesiones, me las cura y además, hace que me dé cuenta que muchas veces me rasco la cabeza inconscientemente y de esta manera evita que me haga más heridas.

Parte de mi psoriasis en el cuero cabelludo. (Me constó un poco publicar esta foto).

Parte de mi psoriasis en el cuero cabelludo. (Me costó un poco publicar esta foto).

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Rompiendo estereotipos en la publicidad

Foto de facebook de Chantelle Winnie.

Foto de facebook de Chantelle Winnie.

Caminando por Barcelona hace algunos meses, una publicidad en un paradero de buses llamó muchísimo mi atención. Se trataba de una campaña publicitaria de una marca de ropa muy conocida en España pero esta no era la clásica publicidad, tenía una modelo morena mostrando la ropa y accesorios de la marca pero lo que más llamó mi atención fueron las grandes manchas en la piel a causa del vitiligo.

Nuestra sociedad está acostumbrada a recibir publicidades con imágenes de gente “perfecta”, con modelos con un cuerpo envidiable e “ideal”. Sin embargo, con esta publicidad en la que aparece la modelo canadiense Chantelle Winnie, se demuestra todo lo contrario.

Chantelle fue diagnosticada con vitiligo a los cuatro años, vivió muchos años de bromas y rechazos por parte de sus compañeros de escuela, fue rechazada por muchas agencias de modelos debido a su condición, pero perseveró y actualmente sigue luchando por su sueño de convertirse en una modelo internacional.

Tener la piel diferente al resto no la hace mejor o peor persona, simplemente es una persona real, superando las trabas de la vida para lograr sus objetivos profesionales y personales, viviendo día a día sin complejos y con mucho optimismo.

Soy publicista y reconozco que es nuestro deber romper con los estereotipos de emplear sólo “gente bonita” en las campañas publicitarias. Debería de ser común ver a personas reales, modelos de grandes proporciones, personas con enfermedades a la piel, demostrando mucha personalidad y logrando que las personas se sientan identificadas.

En mi opinión, debemos evitar emitir juicios sin fundamento, evitar discriminar a las personas por su apariencia, debemos aprender a diferenciar la realidad de lo que se ve en los medios.

Creo que con este tipo de campañas publicitarias se pueden lograr acciones positivas en nuestra sociedad, aunque estas no tengan un efecto inmediato.

Aprendiendo a mostrarme

Aunque el verano en Perú ya está terminando, aquí en Barcelona llegará en unos meses, así que como no recibo sol desde hace más de 1 año, es hora de ir preparándome para mostrar mi piel.

Al igual que yo, existen muchos pacientes de psoriasis que tienen vergüenza de mostrarse en público debido a las lesiones. Cuando he tenido lesiones más graves, intentaba no ir a la playa, o tomar sol en lugares un poco alejados, y taparme de inmediato si debía moverme de un lugar a otro. Además, siempre me preparaba para explicar mis lesiones a los curiosos que me miraban raro o prefería evitar preguntas y decir que era un tipo de alergia (ya que esto le puede pasar a cualquiera), y así me sentía menos rara.

Cuando estaba en la playa y veía a alguna persona con lesiones de psoriasis similares o peores a las mías, me sentía un poco más aliviada de saber que no era la única que pasaba por eso.

En mi caso, el sol tiene efectos positivos en mis lesiones, sin embargo, estuve leyendo que en otros casos, la radiación ultravioleta natural (solar) y artificial pueden producir efectos negativos, ya que pueden ocurrir quemaduras durante algunos tratamientos,  si se sobrepasa el tiempo de exposición o si durante el tratamiento se toman medicamentos que aumenten el efecto de la radiación. Además, las personas con psoriasis que hayan realizado muchas sesiones de fototerapia, hayan tomado mucho sol y hayan realizado además algunos tipos de tratamientos, tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel, por lo que deben someterse periódicamente a un control por parte del dermatólogo como prevención.

Es importante procurar evitar las quemaduras solares, ya que actúan como un traumatismo para la piel y, por lo tanto, pueden empeorar la psoriasis. Según estudios, alrededor de un 10% de personas con psoriasis empeoran con el sol, en cuyo caso deben evitarlo.

A continuación, detallo algunos consejos para disminuir los efectos secundarios acumulativos del sol según el libro: Psoriasis. Guía de tratamientos:

– En la piel sin lesiones, se aconseja la aplicación de un filtro solar de factor de protección alto (30, 40 o >50) en las zonas de piel donde no existen lesiones de psoriasis o al menos en la cara, donde casi nunca hay este tipo de lesiones.

– En las placas de psoriasis es mejor no aplicarse cremas de ningún tipo antes de tomar el sol o hacer una sesión de fototerapia, pero sí resulta conveniente la aplicación de una crema emoliente después.

– En caso de tener que pasar muchas horas expuestos al sol, es aconsejable la aplicación de un filtro solar también en las lesiones de psoriasis, una vez hayan estado expuestas al sol sin filtro unas 2 horas.

Espero que estos consejos sean de ayuda y no hay que olvidar siempre tomar el sol y las radiaciones ultravioletas artificiales con moderación y cumpliendo con lo indicado por el médico.

En unas semanas iré a una playa muy bonita en las afueras de Barcelona, y me he prometido disfrutar de ese fin de semana al máximo, sin tener vergüenza, sin tener miedo al qué dirán, estar con completa seguridad y libertad para mostrarme. Es muy reconfortante saber que tengo el apoyo de amigos y de mi esposo y que eso evitará tener nuevamente problemas con mi autoestima y confianza. Ya les contaré cómo me fue 😉

Disfrutando mi Luna de miel sin que la psoriasis me afecte.

Disfrutando mi Luna de miel sin que la psoriasis me afecte.