Mucho más que estar triste

Hace unos días finalizó una etapa de mi vida. Fueron dos años de aprendizaje, de mucha paciencia, apoyo y comprensión de mi familia y amigos cercanos.
Muy pocos lo saben, pero en el 2014 caí en una fuerte depresión. Fueron varias cosas que venía arrastrando y no me había dado cuenta. Todo empeoró cuando el gerente de la empresa para la que trabajaba (para la cual me mataba trabajando) me dijo que ya no me necesitaba y que ya tenía mi reemplazo. No me lo esperaba y todo mi mundo se vino abajo.
Pero ¿cómo era posible que yo tenga depresión? Pude afrontar la muerte de mi papá, pude dar por finalizada una relación de muchos años, vivo con #psoriasis durante muchos años y logré salir adelante.. ¿cómo era posible que por este suceso todo mi mundo se desmorone?
Estuve algunos meses preguntándome para qué era buena y no tenía la respuesta. Mi esposo se esforzaba y me decía todos los días todo lo que admiraba de mí…pero yo no me lo creía.
No podía dormir, tenía constantes pesadillas, lloraba mucho, me sentía insegura, inútil, vulnerable. Obvio que con todo esto mi #psoriasis también empeoró y mi autoestima estaba por los suelos.
Al poco tiempo me ofrecieron un alto puesto en una empresa importante pero no lo acepté, pues no me sentía apta ni lo suficientemente buena.
Finalmente decidí buscar ayuda profesional. Empecé a ir a terapia psicológica cada semana y luego al psiquiatra una vez al mes. No estaba muy convencida al inicio, pero poco a poco me fui dando cuenta que iba mejorando.
Cuando me fui a vivir a Barcelona llevé todas las pastillas en mi maleta y tenía contacto con mis doctores por skype y por correo.
Hace unos días se cumplieron dos años y ya tuve la última cita. Tenía vergüenza de contarlo ya que temía que me juzguen o sintieran lástima por mi situación. La verdad es que ahora me importa poco lo que piensen de mí. Me costó pero aprendí a no dejar que los prejuicios de los demás limiten lo que quiero hacer en mi vida. 
Hace poco una persona de la política dijo “Decían y especulaban: está deprimida. ¡No me conocen! ¡Jamás! Eso es para los perdedores”. Estoy en contra de esta afirmación totalmente. Yo no me siento una perdedora y no creo que quienes pidan ayuda lo sean. Hay que acabar con el estigma de que la #depresión que es una enfermedad irremediable y para perdedores.
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Sonriente hacia la vida. Foto tomada por Mariana Bashi Fotógrafa para el shower de mi amiga Liz

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que en el 2020 la depresión va a ser el principal problema de salud a nivel mundial, más allá que cualquier enfermedad física como el cáncer. En el 2015, en el Minsa se atendieron 180 mil casos de depresión.
Vivir con una enfermedad crónica como la #psoriasis puede desencadenar sentimientos de frustración y ansiedad. Sin embargo, si sufres prolongados periodos de depresión, debes acudir a un profesional ya que un tratamiento adecuado es fundamental para acabar con el sufrimiento. Siempre recomiendo a los pacientes de psoriasis que complementen su tratamiento dermatológico con tratamiento psicológico.
Hoy siento una enorme alegría y quiero compartirla. Es un logro que me costó pero aquí estoy, sonriéndole a la vida de nuevo y preparada para todo lo que venga.
Entendí la importancia de hacer ejercicio así que el yoga se volvió no sólo parte de mi terapia sino también de mi vida.
La #Depresión Es mucho más común de lo que pensamos, no tengas miedo de buscar ayuda.
Recuerda que el tratamiento para cada persona debe ser personalizado.
Comparto este video que encontré en internet para que puedan entender mejor esta enfermedad: https://www.youtube.com/watch?v=XiCrniLQGYc

29 de Octubre, Día Mundial de la psoriasis

El 29 de octubre se celebra en todo el mundo el día de la #psoriasis. Algunos pacientes me han escrito diciendo que no deberíamos celebrar tener esta enfermedad tan horrible.
Es verdad, yo no celebro tener esta enfermedad ni se la deseo a nadie. Pero lo que queremos los pacientes y las asociaciones de todo el mundo con este día es hacernos escuchar y comunicar que la psoriasis es una enfermedad grave, inflamatoria, crónica y no contagiosa y denunciar que actualmente los pacientes tienen muchas barreras no solo de la sociedad, sino también barreras en el sistema de salud, en el trabajo, escuelas, relaciones personales, etc.
Esta enfermedad afecta a más de 125 millones de personas en todo el mundo, y en Perú somos más de 500 mil las personas que la padecemos.
Uniendo nuestras fuerzas y voces podremos dar un mensaje a toda la sociedad: La psoriasis afecta a nuestra vida más de lo que se imaginan.
Comparto con ustedes la campaña por el día mundial de la psoriasis realizada por Acción Psoriasis en España. El objetivo es mostrar tu solidaridad con las personas que padecen esta enfermedad compartiendo una foto con tu beso y el hashtag #BesosPorLaPsoriasis. Yo ya participé desde Perú, ¿te animas? 29 octubre.png
Pueden ver el video adjunto https://www.youtube.com/watch?v=3Qi9j3HvyaY e ingresar a la web www.vivetupiel.org para más información.

Un antes y un después…

Hace 18 años me diagnosticaron #psoriasis pero recién desde hace 1 año y medio me animé a hablar abiertamente sobre mi condición. No me fue fácil… pero decidí cambiar la posición sobre mi vida, decidí dejar de ser víctima para ser YO y aprender a enfrentar los problemas. Decidí dejar atrás la Karina tímida, retraída, insegura, la que le importaba el qué dirán los otros. Dejé atrás el querer pasar desapercibida y hasta invisible en una clase, con amigos, con familia.
Por mucho tiempo me sentí única en mi especie, sentía que nadie comprendería mi situación y siempre evitaba hablar de lo que me pasaba, tenía vergüenza de que me rechacen y preferí callar. Dejé que la psoriasis controle mi vida por casi 17 años.
Desde hace 1 año y medio mi vida cambió. Me di cuenta que la vida es tan corta para dejarla pasar y seguir lamentándome sin hacer nada para mejorar.
En marzo del 2015 me encontraba en Barcelona, sentada en una playa con una libreta en la que empecé a escribir sobre todo lo que quería mejorar, mis planes, mis proyectos y mis sueños. Fue en ese momento que descubrí lo que quería hacer de mi vida: Informar sobre la psoriasis y ser la voz de muchas personas que pasaban lo mismo que yo.
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Debo admitir que me costó mucho pero también creo que puse mucho de mi parte: Hace algunos años inicié talleres de improvisación teatral y aprendí a perder el temor al ridículo, a tener más seguridad y a jugar como niña. Me encantó esa experiencia y espero retomarla pronto; también tomé cursos de teatro para dejar de lado la timidez; tuve terapia psicológica por casi dos años y no me da vergüenza decirlo, pues sentí que la necesitaba para mejorar;  hice #yoga para aprender a relajarme, controlar mi estrés y la ansiedad; investigué mucho sobre la psoriasis a través de internet, otras asociaciones de pacientes, profesionales en la salud, etc. y cada día sigo aprendiendo más. Lo hice por mí, porque quería dejar de tener miedo y muchas veces uno tiene miedo a lo que no conoce. 
Hay un antes y un después en mi vida ¡Hoy mi vida es diferente y me encanta! Me siento cómoda hablando de psoriasis y siempre estoy dispuesta a responder preguntas sobre la enfermedad. Cada día a través de la asociación y de mi #blog conozco historias de pacientes, cada una es diferente pero todos buscan lo mismo: Ser escuchados y tener a alguien que los pueda guiar para mejorar su calidad de vida. Muchos me preguntan cómo me curé, pues les digo que no me he curado, sigo con la enfermedad solo que ahora cambió mi posición ante ella, no dejo que me controle, ahora yo la controlo y no dejo que me impida hacer lo que más quiero.
Pienso que hay que ser paciente activo y empoderado, queriéndose, informándose, buscando ayuda de especialistas y profesionales en la salud pero sobre todo, aceptando que existe el problema y que hay que buscar la solución. Si no lo hacemos nosotros, si no nos cuidamos y ponemos de nuestra parte para mejorar nuestra vida ¿quién lo hará por nosotros?

Me escondía por mucho tiempo, un día lo conté y mi vida cambió para siempre

Algunas veces pienso en todo lo que ha cambiado mi vida desde que decidí empezar a escribir mi blog y contar sobre mi #psoriasis. 
Muy pocas personas sabían de mi enfermedad porque tenía vergüenza de contarlo y prefería siempre esconderlo y decir que era alergia o que me había picado algo.
Tenía miedo de que la reacción de las personas sea de lástima hacia mi o de rechazo por pensar que era algo contagioso.
Eso creaba inseguridad en mi, timidez y que sea poco sociable. Renegaba por todo, me irritaba fácilmente y siempre andaba de mal humor.
El año pasado una profesora de mi maestría le pregunto a cada uno qué nos hacía diferentes del resto…la verdad se me hizo muy difícil responder porque sentía que no tenía nada de especial, nada que destacar mientras escuchaba todo lo que contaba el resto de mis compañeros.
Si hoy me hacen la misma pregunta estoy preparada para responder con seguridad y feliz lo que he logrado en este poco tiempo.
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Tal vez para otros no sea importante pero para mi fue muy difícil llegar hasta acá. Estoy venciendo poco a poco mi timidez, eso de hablar en público ya me está gustando y ahora me encanta conocer a gente que me sume. Soy más segura de mi misma, de las decisiones que tomó y en eso me ayuda mucho Fito (mi esposo). Pienso que es importante que la pareja te apoye y te de valor cuando se necesita.
La satisfacción más grande que tengo ahora es la asociación que he formado para apoyar a los pacientes que poco a poco va creciendo. Cada palabra de agradecimiento me agranda el corazón y hace que me de cuenta que debo seguir adelante. Aún falta mucho pero estoy segura que seguirá creciendo y logrando los objetivos trazados.
Y sí…mi vida cambió y para bien…seguro que seguirá cambiando y estaré preparada para lo que venga. Quien iba a pensar que la #psoriasis, mi enemiga de toda la vida, me iba a hacer crecer.

La psoriasis no es un impedimento para amar

A través de la asociación he conocido a muchas personas que nos escriben porque quieren saber cómo pueden ayudar a sus parejas que son pacientes de psoriasis o artritis psoriásica.
Muchas de ellas se sienten preocupadas ya que no quieren ver a su pareja sufriendo por esta condición, quieren informarse y conocer más sobre la enfermedad y conocer de qué manera pueden ayudarlos para que tengan una mejor calidad de vida.
Estas parejas de los pacientes de psoriasis o artritis psoriásica al darse cuenta que los pacientes no saben donde buscar ayuda, lo hacen ellos mismos e intentan convencerlos de que asistan a la asociación y conozcan sobre los tratamientos que existen actualmente y que compartan con otros pacientes que padecen de lo mismo.
Muchos de ellos no logran convencerlos y finalmente no acuden en busca de ayuda.
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Cuando uno ama a su pareja no quiere que padezca ningún tipo de sufrimiento, quiere que viva la vida y se acepte tal y como es. Cuando uno ama lo hace de corazón, ama el cuerpo del otro tal y como es, así tenga psoriasis u otra enfermedad. Cuando uno ama es capaz de apoyar al otro y acompañarlo en las buenas y en las malas. La psoriasis no es un impedimento para amar, para crecer juntos.
He podido también conocer a parejas que van juntas a los encuentros entre pacientes organizados, mostrando su apoyo y sus ganas de compartir todo entre ellos, de darse fuerza y comprensión, de querer conocer más sobre esta condición para ver de qué manera ayudarse mutuamente. No solo sufre el paciente, sino también las personas que nos aman tal y como somos. Si nuestra pareja nos escogió con psoriasis es porque nosotros somos más que una enfermedad, tenemos cosas especiales, otras cosas que admirar.
No dejes que la psoriasis sea un impedimento para dejarte amar.

Afrontando la enfermedad

Está mal que cada vez que conozco a alguien que tiene psoriasis me alegre?
Me alegro al saber que existen más personas con la misma condición que la mía, que no soy la única en mi “especie”, que al fin conozco a alguien que vive con las mismas molestias diarias que yo, y que a la vez puedo ayudarl@ con la asociación. Eso me pasa cada vez que conozco más pacientes o amigos que me dicen que conocen a alguien que tiene #psoriasis.
Sin embargo algo diferente me pasó hace unas semanas. Estaba hablando con mi hermana cuando me comentó que iba a ir al dermatólogo porque tenía algunas molestias en la piel que le picaban pero no sabía que tenía, ella pensaba que eran hongos. Hace unas semanas me contó que el dermatólogo le preguntó si alguien en su familia tenía psoriasis, y ella le contó que su hermana mayor la tenía hace varios años, entonces el doctor le dijo, “lo que tienes en psoriasis”. Cuando me lo contó me enseñó su piel y sí, es #psoriasis. Me vi reflejada y pensé que a su edad su vida iba a cambiar. Sentí pena pero no por ella, sino por la situación, porque nunca vas a desear esta enfermedad a alguien que quieres tanto.
Este post está dirigido a aquellas personas que recién son diagnosticadas con la enfermedad. Sé que es difícil ya que muchas veces uno no lo espera, uno se siente confundido, lo toma como un “castigo” y se deprime, tiene un sentimiento de culpa y esto hace que no pueda afrontar la enfermedad con éxito.
 eri y yo
La #psoriasis para mí es un reto y nació para demostrarme a mi misma que tan fuerte y valiente soy para salir adelante. 
No es fácil aceptar tu enfermedad y saber que vivirás con ella por el resto de tu vida, pero hay que tener paciencia y trabajar mucho para lograrlo poco a poco.
Enterarme que mi hermana también tiene #psoriasis no es fácil, pero aunque no se lo dije en ese momento, sé que estaré para ella cuando necesite comprensión, apoyo o tan solo ser escuchada.
Si yo he podido afrontar la enfermedad con actitud positiva, buen ánimo y mucho optmismo, todos pueden hacer lo mismo. Sé que no estoy sola en esta lucha diaria y tampoco te dejaré sola. Este post va para tí, la vida no se acaba, recién a tu edad empieza y sé que tú sabrás disfrutarla de la mejor manera.